Puyuhuapi Lodge

Puyuhuapi Lodge & Spa es una hermosa posada ecológica integrada con el paisaje circundante, la cual recuerda a la arquitectura de la isla de Chiloé con elementos de madera, piedra y azulejos. La fachada del edificio mira hacia el borde costero con el objetivo de que nuestros huéspedes gocen siempre de privilegiadas vistas a la bahía. La decoración cálida y sencilla, en tanto, le da un ambiente familiar que invita a disfrutar de un alojamiento en un entorno favorecido por la naturaleza .

Puyuhuapi Lodge & Spa es la base desde la cual se puede disfrutar de una variedad de actividades: explorar la exuberante selva tropical templada, viajar a lo largo de la Carretera Austral, descubrir el Parque Nacional Queulat, navegar entre islas y fiordos patagónicos, disfrutar de las aguas termales, relajarse con la talasoterapia y tratamientos o masajes en el spa, y deleitarse con la delicada y fresca gastronomía junto a una fina selección de vinos chilenos .

Desconexión

Nuestra misión es acoger a todos los viajeros que buscan una conexión con la Patagonia, ofreciéndoles una variada gama de excursiones y actividades inmersas en la naturaleza, desarrolladas siempre con respeto por el medio ambiente. Las bondades de las aguas termales, en tanto, proporcionan abundante relajación y descanso. Así, cada uno de nuestros visitantes podrá descubrir su secreto al sur del silencio.
El cumplimiento de este objetivo nos permitirá obtener mayor satisfacción a través del reconocimiento de cada viajero y el logro de mejores condiciones laborales. Nos comprometemos a dar un servicio eficiente y creativo, otorgando un trato afectivo y familiar."
En consecuencia, generamos los espacios suficientes y necesarios para la comunicación verbal en la familia. Por ello hemos optado por no tener televisores ni señal de celulares. Internet está disponible en un terminal, solo si es muy necesario. Contamos con teléfono fijo para hacer llamadas nacionales e internacionales.

Servicios

Puyuhuapi Lodge & SPA tiene un sello de calidad que se enfatiza en comprender y armonizar el entorno natural y prístino con una entrega de calidad afectiva y efectiva en todos los servicios que otorgamos a nuestros visitantes. Nos aseguramos que las expediciones se constituyan como instancias de aprendizaje sin grandes esfuerzos, que las comidas formen parte de una alimentación lúdica y de conocimiento patagón-chileno, que el servicio de relajación en nuestro exclusivo spa garantice a nuestros huéspedes una sensación de quietud y bienestar y, por último, que el descanso sea cien por ciento reparador. Para lograr estos objetivos, se requiere desconexión de la vida cotidiana y una atención dedicada, que sin duda encontrará en cada uno de los integrantes de nuestro personal.

Historia

Fue el empresario Eberhard Kossmann, presidente de los Astilleros Asenav de Valdivia, quien, cautivado por la magia de Bahía Dorita, quiso crear un ecolodge que conjugara la modernidad y comodidad con lo salvaje de la Patagonia chilena. En 1986, mientras navegaba junto a su familia por los fiordos desde Puerto Montt hacia el sur, Eberhard pasó por primera vez junto a este maravilloso lugar, puerto ideal para fondear y reabastecerse de agua dulce. Para entonces, sólo existía una modesta hostería que concitaba escaso flujo de pasajeros, la cual había sido construida por el pionero de Coyhaique, Ernesto Hein. En esa época, la hostería era propiedad de un banco acreedor, el cual había entregado la concesión de la hostería a empresarios canadienses que atraían turistas norteamericanos para practicar pesca con mosca en lagos cordilleranos, solamente con hidroaviones.

El visionario empresario quedó impactado con la belleza del lugar donde se emplazaban las Termas de Puyuhuapi, debido a su magnetismo y su protegida bahía. Tres años más tarde y en lo que sería un segundo viaje, se le presentó de forma inesperada una oferta para comprar la propiedad. Lo sedujo la extraordinaria ubicación geográfica de Bahía Dorita. Protegida, en un hermoso fiordo austral, con una sobrecogedora vista a la cordillera de la Patagonia chilena y a la selva virgen, además enriquecida por la presencia de fuentes de agua termal. Sin ningún tipo de experiencia previa en el rubro turístico, y lejos de amilanarse por el aislamiento del lugar, el clima y la dificultad de construcción, consideró que esas condiciones constituían un reto y tomó el desafío de realizar un proyecto de hotelería.

Fue así como visualizó Puyuhuapi Lodge & SPA, un ecolodge acogedor y de calidad que permitiera gozar de piscinas termales al aire libre y otra piscina techada a nivel del mar. Partió de la premisa que prácticamente no existía algo similar en el resto del mundo y que el aislamiento de esta austral región representaba una oportunidad única para desconectarse de la rutina urbana y para conectarse en cuerpo y alma con la naturaleza en su estado más puro. Una oportunidad para disfrutar que no podía ser desaprovechada.

Puyuhuapi Lodge 1991
Puyuhuapi Lodge 1989
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